Puerto Rico: sociedad y cultura antes de la invasión
de las tropas estadounidenses: 1898

Arte y Arquitectura

Teatro

Durante el final del siglo XIX el gobierno isleño continuaba auspiciando celebraciones públicas que honraran los acontecimientos que ocurrían en la Madre Patria. Era el responsable de otorgar el permiso de representación a los grupos de aficionados y a los profesionales. Para el 1811 comenzaron a visitar Puerto Rico, compañías profesionales de teatro. La mayoría de las obras presentadas por estas compañías y por los aficionados residentes en la isla estaban escritas por dramaturgos españoles. Ya para principios del siglo existía en San Juan un lugar Ilamado "El Corralón", donde se llevaban a cabo las presentaciones. Entre 1811 y 1824 se construyó en la ciudad capital una estructura de madera al estilo de los corrales españoles, que sirvió de escenario a profesionales y aficionados por igual. En el 1824, el general Miguel de la Torre, gobernador de la isla, trazó un proyecto para la construcción de un teatro permanente en San Juan. Este proyecto habría de ser financiado con contribuciones privadas y el producto del impuesto al pan consumido en toda la isla.


Las ganancias obtenidas de las representaciones teatrales habrían de beneficiar el Seminario Conciliar del Obispo. En aquella ocasión el obispo Rodríguez de Olmedo felicitó al gobernador y aprobó el proyecto. La construcción del teatro estilo herradura comenzó en agosto del 1824 y se completó en el 1832. El Coliseo o Teatro Municipal de San Juan ha sido reconstruido en 1873, 1948 y 1976. En el 1948 se le dio el nombre de Teatro Tapia en memoria del dramaturgo puertorriqueño del siglo XIX Alejandro Tapia y Rivera.

Para mediados del siglo pasado, la posibilidad de que compañías profesionales de gira desde Europa visitaran varios de nuestros pueblos trajo como resultado que se construyeran teatros fuera de San Juan tales como el Teatro La Perla en Ponce.

El Teatro La Perla fue inagurado en 1864, este edificio neoclásico fue diseñado por el arquitecto corso Juan Bértoli y destruído a principios de siglo por un terremoto y luego un incendio.

Para fines de siglo mas de quince fueron construidos, entre estos el teatro Yagüez en Mayagüez. El diseño arquitectónico siguió la línea de herradura de los teatros de opera, italianos y su capacidad fluctuó entre los trescientos y los mil asientos.

Compañías españolas de teatro y de zarzuela y compañías italianas de opera Ilegarón en gira a Puerto Rico. La clase alta compraba las lunetas y sillas de palco y la clase media y pobre el gallinero o paraíso.

Se organizaron grupos de aficionados por toda la isla. Obras de teatro, zarzuelas y recitales de opera eran muy populares entre las damas y los caballeros en las reuniones de los clubes sociales. Ocasionalmente se representaba en un teatro, pero por parte de visitantes profesionales de España o Italia.

El primer dramaturgo puertorriqueño del cual se tiene noticia fue una mujer, Carmen Hernández Araujo, quien escribió Los deudos rivales antes de 1847. Otra obra dramática escrita por una mujer fue La Cruz del Morro (1862) de la poeta Maria Bibiana Benítez.

Desafortunadamente los dramaturgos puertorriqueños del siglo XIX tenían poca oportunidad de ver sus obras representadas. Podían aspirar sólo a que amigos aficionados al teatro leyesen sus textos o a que alguna compañía española visitante presentara una o dos funciones de su obra. La primera obra puertorriqueña representada en San Juan en el año 1856 por un grupo de aficionados fue Roberto D Evreaux, de Alejandro Tapia y Rivera.

Tapia y Salvador Brau eran los dramaturgos más conocidos durante la segunda mitad del siglo XIX. La mayor parte de sus obras seguían la pauta de los dramaturgos románticos.

El Ateneo Puertorriqueño

El Ateneo Puertorriqueño fue fundado en el 1876 por Manuel Elzaburu y Vizcarrondo, aunque la primera idea de fundarlo fue de Alejandro Tapia y Rivera. El Ateneo es la institución cultural más antigua en Puerto Rico. El mismo se dedica a fomentar las ciencias, las letras y las bellas artes. Este comprendía múltiples funciones: la cátedra, la conferencia, veladas artísticas y musicales,y la creación de una biblioteca.Las actividades que se realizan ininterrumpidamente desde su fundación lo son sus certámenes,competencias culturales e intelectuales que se convocan en todos los campos de la artes cada año.

Escultura

En el Puerto Rico de 1898 el centro de las actividades en nuestros pueblos era y sigue siendo la plaza pública. En la época, las plazas poseían excelentes muestras de arte, especialmente esculturas.

En la Plaza de Mayagüez se pueden observar las estatuas en bronce, como la de Cristóbal Colón sobre el globo terráqueo. Notese además las esculturas localizadas en las esquinas de la plaza.

En la Plaza Colón de San Juan se observa la imponente estatua de Cristóbal Colón montada sobre un alto pedestal.

Pintura

Uno de nuestros pintores más detacados del período lo fue Don Francisco Oller y Cetero. Nació en Bayamón, en 1833 y murió en San Juan en el 1917. Desde pequeño sintió gran amor por el dibujo. Estudió el arte pictórico con dedicación. En Francia tuvo como maestros y amigos a famosos pintores de la época, entre estos Cézanne y Pizarro.

El famoso cuadro "El Velorio", que se encuentra en el Museo de Antropología, Historia y Arte de la Universidad de Puerto Rico, es un ejemplo de su maestría en el arte de combinar los colores. El cuadro es un estudio de diferentes tipos puertorriqueños y representa un velorio de niño o baquiné, que se acostumbraba celebrar, especialmente en el campo. En el baquiné se cantaba, se reía y se repartían golosinas mientras que sus padres se morían de dolor. Es la protesta contra una costumbre que él consideraba absurda.

Como ejemplo de la actividad e interés en las artes en el Puerto Rico de 1898 podemos claramente establecer que los pintores de la época podían presentar sus obras en diversas galerías de Arte.

Entre las mismas se encontraba el Palacio de Exposición en San Juan.

 

Por otra parte, los amantes del arte, podían adquirir obras de arte en galerías tales como la que aquí se presenta localizada en el barrio de Santurce en San Juan.

 

 

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