Puerto Rico: sociedad y cultura antes de la invasión
de las tropas estadounidenses: 1898

Transportación

Sistema de Ferrocarril

La desaparición del tren de Puerto Rico en el 1957 dejó profundos y emotivos recuerdos sentimentales entres las generaciones de aquella época. Para el 1953 dejó de funcionar como tren de pasajeros, pero continuó dando servicio para cargas comerciales solamente.
Sistema de Tranvía urbano instalado
desde 1872. Mayagüez

Aún quedan en pie algunas estructuras como recuerdo de un valioso tesoro que hoy constituyen solo una pequeña parte, en su mayoría abandonadas. Al desaparecer esfuman un patrimonio que es de nuestra historia. La mayoría de estas estructuras y vías férreas datan de los años 1891, fecha en que fue construido oficialmente el tramo entre San Juan (Martín Peña) y Manatí. Un año después se extendió a Carolina y desde Manatí a Arecibo y Camuy. Para el cambio de soberanía en 1898 existian en Puerto Rico 270 kilometros de lineas de ferrocarril. Para 1904 una parte incluyó Hormigueros y Yauco, lo mismo que de Camuy a Aguadilla; en 1907 se inauguró de San Juan a Ponce.

Así, que las tradicionales máquinas o locomotoras convertidas su fuerza motriz de vapor a carbón y a diesel, manifestaron su imponencia por el Valle de Lajas. Pero, nunca pudieron probar la velocidad de la única máquina de gran capacidad que existía, porque el sistema de vías de Puerto Rico eran inadecuadas para desarrollar su potencia. En Puerto Rico hay valiosos monumentos históricos que son conservados, pero las estaciones del tren no son parte de ese programa. Muchas han desaparecido y otras están a punto de desaparecer por el deterioro que está a cargo de enterrar los gratos recuerdos y la historia del famoso medio de transportación.


Los pasajeros agitaban sus manos diciendo adiós a los cortadores y obreros de la caña quienes fueron parte de la ruta atravesando cañaverales del humeante ferrocarril. Hormigueros-donde existe otra estructura abandonada- fue una de estas paradas donde llegaron trenes con viajes especiales de los pocos casos en Puerto Rico cargados de fieles para disfrutar las famosas "Fiestas de la Monserrate".

En Mayagüez la ruta entraba por sus famosas calles de comercio y como testigos de los pasados y tumultuosos tiempos aún están las vías, que entonces se congestionaban de carretas de bueyes, calesas, jinetes y sus caballos, y más tarde de automóviles. Son pocos los automovilistas de esta generación que conocen todo lo que sucedió, por lo que valdría la pena visitar el área por diversión y conocer su historia.

La cuesta de Aguadilla fue el terror de los maquinistas y con mucha razón, pues hubo varios descarrilamientos. La experiencia ayudó a los maquinistas a mantener a salvo a sus pasajeros.

En la ruta del pueblo de Isabela los vendedores ambulantes se buscaban su limitado sustento durante su acostumbrada parada. El Túnel de Guajataka (Isabela) de cien pies de distancia era el pequeño trayecto de los novios románticos. Este túnel, de incalculable valor por su difícil construcción a través de una montaña, todavía es un monumento nacional de atractivo turístico que se mantiene en buenas condiciones. Para más información refierase a El Tren de Puerto Rico

El Tranvia de Mayagüez - Primer Tren Urbano de la Isla

Para 1870 los avances en la tecnología de las comunicaciones permitieron que se inagurara el servicio de telégrafo entre Mayaguez y San Juan. En este mismo año, don José A. González y Echevarría presentó la propuesta para El Ferrocarril Urbano de la Villa de Mayaguez, este comenzó a ofrecer servicios en el 1875 y consistía de un carro tirado por caballos. La línea comunicaba el Pueblo con la Playa atravez de la Calle Méndez Vigo. Las vías de este sistema eran del tipo "Picket", cilindros sólidos de hierro forjardo espaciados uniformemente sin el uso de traviesas. El sistema tenía multiples problemas entre ellos el método de propulsión que en conjunto con la cuesta de la Calle Méndez Vigo, hacian dificil y lento el viaje. En el 1886 operó por última vez y su permiso fue cancelado al año siguiente. En 1893 se somete una propuesta para un segundo sistema de tranvías. Se crea la Sociedad Anónima Tranvía de Mayagüez y en 1895 comienza a ofrecer el servicio. La fuerza motríz la continuaba proveyendo un animal, pero gracias a ciertas mejoras en la infraestructura, la calidad del servicio mejoró grandemente.

La ruta de conección entre Pueblo y Playa continuaba siendo por la Calle Méndez Vigo, pero para evitar la fuerte inclinación que existía a partir del Parque Suau, se desvia la lines por la actual Calle McKinley. Se crean varias ramificaciones a la linea principal, entre ellas una que pasaba por la Plaza del Mercado. En 1897 se instala el tranvía de Guanajibo. La línea corría desde la Calle Comercio a lo largo de la costa hasta el barrio Guanajibo. La primera década del siglo 20 fue una de adaptación.

 

 

 

 

 

 

 

Sistemas de Carreteras

En 1872 el gobernador de la Torre consiguió que el Ministerio de Ultramar español le diera un impulso a la construcción de carreteras pavimentadas en la isla mediante asignaciones de fondos y confinados de las demás colonias españolas. Este mismo ministerio tenia que estudiar y aprobar los proyectos, que costaban entre 7,285 y 23,207 pesos por kilómetro de carretera. Los resultados comenzaron a verse para el 1874 en la Carretera Central y el proyecto del Puente Reyes Católicos.

La mano de obra para los caminos, puentes y carreteras provenía de confinados, obreros libres y vagos convictos. El pago mínimo para los obreros libres era de 37 centavos al día, aunque en ocasiones de gran escasez de mano de obra se llegó a ofrecer más de un peso; a los vagos convictos se les pagaba la mitad que a los obreros libres. Aunque los hacendados vecinos y los alcaldes también cooperaban enviando trabajadores, las obras generalmente se atrasaban por insuficiencia de mano de obra. Como remedio, en 1879 se importaron dos máquinas trituradoras capaces de producir hasta 70 metros cúbicos de cascajo al día.

De 1875 a 1896 había dos niveles en la administración de las obras públicas. Existieron la jefatura de Obras Públicas, administrada directamente por el Estado español, y Obras Públicas Provinciales, bajo la responsabilidad de la Diputación Provincial de Puerto Rico, un cuerpo asesor del gobernador sin funciones legislativas. La primera se encargaba de las carreteras de primer orden y la segunda de las secundarias. En 1888 ya había en la isla 176 kilómetros de carretera bajo la Jefatura de Obras Públicas y 28 kilómetros bajo la Diputación Provincial. De 1896 a 1898 se sucedieron varios cambios organizativos debido a las reformas de Cánovas y al régimen autonómico.

Para la fecha de la invasión estadounidense Puerto Rico contaba con 267.4 kilómetros de carreteras pavimentadas de primer orden en condiciones de uso, aunque algunos trozos todavía no se habían abierto al público.

Los más importantes caminos carreteros municipales y provinciales que estaban en uso en 1898 eran: Humacao a Fajardo, 25kms; Humacao a Yabucoa, 15 kms, y Puente Pezuela (San Germán) a Ponce, 83 kms. También había caminos de Añasco a Rincón, de Aguada a Aguadilla, de Quebradillas a Isabela, de San Germán a Cabo Rojo, de Ponce a Santa Isabel y de Vega Alta a Vega Baja, entre otros. Entre carreteras pavimentadas y caminos carreteros, sin contar los ferroviarios, se dice que había en uso en la isla 49 puentes de más de 10 metros de longitud en metal o fábrica para 1898. Para obtener más información puede visitar:Caminos, carreteras y puentes en Puerto Rico entre 1506-1898 por Luis F. Pumarada O'Neill

Transportación Maritíma

En 1898 estaban en operación los puertos de San Juan, Mayagüez, Ponce, Fajardo. La navegación maritima estaba auxiliada por una extensa red de alumbrado maritimo operada por el gobierno español.

Durante este periodo el puerto principal era el puerto de San Juan. El movimiento de carga y pasajeros entre la Isleta de San Juan y el pueblo de Cataño se facilitaba mediante los servicios de la empresa Vapor Nuevo Cataño. Vease el itinerario del servicio de transporte entre las dos municipalidades.

Sistema de Faros

A raíz de una serie de establecimientos de alumbrado a través del siglo diecinueve, como lo fue la Farola del Morro en la década de 1840, y la propuesta de alumbrados de primer, segundo o tercer orden para algunos de los puertos de la costa borincana en 1861, surgió la resolución de ubicar faros permanentes en los puntos críticos de la navegación antillana.

De los estudios salió la autorización en 1876 para la construcción de faros de segundo orden en varios puntos de Puerto Rico. Se iniciaron las obras de tales faros como el de la Isla Culebrita y el islote de Caja de Muertos en 1883. Los fondos para el faro de la Isla de Mona no fueron aprobados hasta 1889. La red de faros en Puerto Rico se ilustra en el mapa del Siglo XIX en el cual presenta el alumbrado maritimo de la isla. Nótese que el alumbrado marítimo cubre toda la periferia de la costa de la Isla de Puerto Rico, las islas de La Mona y Vieques.

El Faro de Fajardo fue construído en el 1880 y ha estado operando desde su apertura en 1882. Este imponente faro de estilo neoclásico, es conocido como el segundo más antiguo del sistema de faros construidos por el gobierno español en Puerto Rico.

Entre los faros construidos a finales del siglo XIX se encuentran los faros de Aguadilla y de Guánica.


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